acto 3.
"matando al narcisisismo"
Después de terminar su breve discurso a los pasajeros del vagón, en algunos solo pudo oírse pequeños susurros y voces casi perceptibles: esta loco- como si eso arreglara los problemas-si claro, ahora va a venir alguien a decirnos que esta mal.
Sin generar o emitir alguna respuesta el ser permaneció de pie cabizbajo y recargado en una de las puertas, parecía omitir lo que a su alrededor apenas hoyo; continuo el mismo ambiente y monotonía del viaje, algunas charlas se volvieron a oír, estornudos y respiraciones daban la pausa para saber de la existencia de los acompañantes del viaje, el sonido del propio metro, era uno de los sonidos externos que envolvían el ambiente.
Al llegar a la próxima estación se muestra el ritmo y el cambio, nuevos rostros se asoman, mujeres apresuradas tratando de encontrar el asiento vacío,hombres que a través de empujones intentan entrar primero, señores que muestran un andar acompasado. Suena el timbre que avisa el cierre de puertas, todos parecen haber hayado un lugar para permanecer, da marcha al metro nuevamente. Sin llenarse los pasillos de gente, el ser al saberse con más público da comienzo a lo que tenia preparado:
-"Ante ustedes presentare ahora ya no solo el pensamiento, que acabo de compartir a través del discurso como un obsequio,que espero les haya agradado con el mismo gusto que me ha dado a mi el dárselos, ahora como han resultado tan beneplácitos conmigo les he preparado otro regalo especial. Se que son un público exigente, y aquí convergen grandes muestras de artistas, seres maravillosos, seres diferentes y únicos que traen entretenimiento hasta sus lugares para su plena comodidad, pues bien espero disfruten del espectáculo".
Al terminó de sus palabras comienza a reír estridentemente carcajadas casi ensordecedoras parecen envolverlo en un ataque de felicidad histérica lo que provoca que los mas cercanos a el se alejen atemorizados bajo el sonido y la conducta arbitraria que muestra.Su risa parece desconcertante y con ello movimientos bruscos lo acompañan, se agacha y para rapidamente, pataleos y sacudidas de brazos no dejan de mostrarse, hasta llegar el momento en que se impulsa para chocar con la puerta de enfrente, el impacto atemoriza a la gente lo que los hace observar fijamente la reacción del ser.
Cuando el ser se percata que ha capturado la atención total de los pasajeros, se mete el dedo en la boca, su estomago comienza a contraerse hasta mostrar como se derrama y salpica por todo el piso su vomito, conforme va cayendo no parece evitar ensuciarse y al contrario conforme sale camina hacia el centro del pasillo embarrando todo a su paso, pisos, ventanas, tubos e intenta tocar a los pasajeros inmediatos, estando ya ahí se apresura a caer en el suelo para embarrarse y cubrirse de su propio vomito.
El metro arriba a otra estación y entra junto con algunas personas un vendedor de discos compactos:
-Señoreees pasajeroooos traigo a la ventaaaa el disco compactooo con las mejores obras de compositores mexicanos-en su espalda a traves de una mochila adaptada con una bocina y un discman que cargaba en su mano derecha se oía por todo el vagón a Juventino Rosas y su vals "Sobre las olas".
El vendedor parece no dar crédito a lo que se puede ver en escena la música con la que se acompaña parece manejar los ritmos de los constantes vómitos suscitados uno tras otro, tras el acto del ser que parecía reincorporarse del piso y bailar a través del pasillo al ritmo de vals, parece todo como fuentes vivientes emitiendo líquidos de diferentes tonalidades, marrón, amarillos, cafés, naranjas parecían emerger de un momento a otro, mientras que algunos cubren su rostro para no contemplar la sensación de nauseas el aroma realiza su labor, y en cada uno comienza el efecto domino.
Señores acaban de presenciar la viviencialidad de lo que continuamente nos esforzamos a no mostrar, matemos la imagen falsa, muestren SU INTERIOR, si no soy lo que veo al menos cubriré mi cuerpo con una parte interna de mi, si de ello surge un asco es por que seria la primera vez que nos revolcamos en nuestra esencia.
continuará...